Posiciona el cigarrillo frente al bolsillo derecho
Esboza sonrisas frente a desconocidos temibles
Por respeto, por respeto
Usted convive consigo mismo de forma muy afable
Niega a voces todo lo que tiene que decir
El espejo carece de todo lo que usted opina al respecto
Cuando es conveniente
La masa está en lo correcto siempre que se ve rodeado
Usted está en lo cierto, está en lo cierto
La duda frente a lo obvio es estupenda
Las Balas amigo, las balas
Muerto amigo muerto
sábado, 18 de septiembre de 2010
viernes, 17 de septiembre de 2010
jueves, 29 de julio de 2010
domingo, 25 de julio de 2010
sábado, 17 de julio de 2010
jueves, 15 de julio de 2010
El Sr. P y el beso
Cuando la Sra. P apróximo su rostro al del Sr. P acariciando lentamente sus labios con los de él, el Sr. P, antes de sucumbir irremediablemente a sus encantos, murmuró desconsolado "Ay pobre de mi, mi Dios ¿Cuánto habrá sido tu orgullo como para dotar de tal eficacia la misma arma que te condenó?"
domingo, 20 de junio de 2010
Poema veintitantos
El silencio se presta para interpretaciones molestas
Y la indiferencia se vuelve tortuosa
Su vista en el vacío y su falta de indignación me hacen pensar
Que esta mujer intenta tomarme el pelo
El único argumento que no puede ser rebatido
Es siempre acompañado del silencio
Caer en superioridades morales hizo todo más vulgar
A mí sobre todo, criticando las buenas voluntades
La forma más patética de caer en la igualdad
La enajenación es muy productiva, por años alimentada con razones razonables
Muy razonables
Atrae mujeres, críticas y hombres. Las mujeres son las únicas que merecen tomarse en cuenta aunque sea sólo para recrear la vista
unos segundos con sus miradas atónitas u ofendidas
El peligro está en las mujeres incorregibles, incorregibles mujeres dueñas de algo superior
Pero qué manera de tomarme el pelo
La sensatez contiene un atractivo peligroso, pero mayor es el de la voluntad
Esa que hace caer en cuenta que todo cuanto crees
no es más que un error falaz, enajenación
Con un silencio compasivo y algunas sugerencias
Y la indiferencia se vuelve tortuosa
Su vista en el vacío y su falta de indignación me hacen pensar
Que esta mujer intenta tomarme el pelo
El único argumento que no puede ser rebatido
Es siempre acompañado del silencio
Caer en superioridades morales hizo todo más vulgar
A mí sobre todo, criticando las buenas voluntades
La forma más patética de caer en la igualdad
La enajenación es muy productiva, por años alimentada con razones razonables
Muy razonables
Atrae mujeres, críticas y hombres. Las mujeres son las únicas que merecen tomarse en cuenta aunque sea sólo para recrear la vista
unos segundos con sus miradas atónitas u ofendidas
El peligro está en las mujeres incorregibles, incorregibles mujeres dueñas de algo superior
Pero qué manera de tomarme el pelo
La sensatez contiene un atractivo peligroso, pero mayor es el de la voluntad
Esa que hace caer en cuenta que todo cuanto crees
no es más que un error falaz, enajenación
Con un silencio compasivo y algunas sugerencias
sábado, 19 de junio de 2010
miércoles, 26 de mayo de 2010
lunes, 24 de mayo de 2010
jueves, 20 de mayo de 2010
miércoles, 19 de mayo de 2010
El genio del Sr. P
Al ver a sus amigos pululando alrededor de una muchacha de insultante belleza a la que le dirigían un sinnúmero de elogios (a los que ella respondía solicitamente con estruendosas carcajadas), el Sr. P, contrariado, pensó para sus adentros "El verdadero genio debe despertar el mismo encanto que una mujer increiblemente bella y apabullantemente estúpida"
martes, 18 de mayo de 2010
El Sr P. y el más grande de todos los hombres
Cuando el Sr. P oyó a uno de los asistentes de la fiesta jactarse de nunca haber perdido los estribos por una mujer e incluso, en su escandaloso atrevimiento, poner en duda la eficacia de sus encantos, el Sr. P, inapelablemente ebrio, exclamó "¿Quién podría decir que nunca ha perdido la cabeza por una mujer si hasta Juan Bautista, el más grande de todos los hombres, la perdió?"
domingo, 16 de mayo de 2010
El Padre del Sr. P
El padre del Sr. P clasificaba a los poetas en tres categorías: o eran comunistas o eran maricas o eran ambas. Acusaba a los extranjeros de saqueadores, a los políticos de embusteros, a los curas de comerciantes de muerte. Sostenía con una seriedad inquietante que las mujeres deberían estar en solo dos lugares del mundo: la cocina y la cama.
El Sr. P, al recordar a su padre, lo compadeció enormemente y dijo "mi padre era muy pobre. Lo único que pudo heredarme fueron sus prejuicios"
sábado, 8 de mayo de 2010
viernes, 7 de mayo de 2010
El Sr. P y la gratitud
Mientras F, la actual pareja de la Sra. P, se ocupaba de darle espléndidas patadas en el suelo al Sr. P éste último le rogaba desesperadamente a su mujer que regresara a su lado. Ante su rotunda negativa, el Sr. P, resignado, se puso de pie con la mayor dignidad que le permitieron sus huesos y le dijo "y deberías estar agradecida. Me humillé frente a ti tanto como te humillé a tus espaldas".
jueves, 6 de mayo de 2010
miércoles, 5 de mayo de 2010
lunes, 3 de mayo de 2010
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